Calles de Brihuega

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Por  Antonio Caballero García.-

Brihuega, como bien es sabido, se halla enclavada en la margen derecha del río Tajuña en el tramo medio de una ladera de pronunciada pendiente. Esta circunstancia condiciona de manera notable su trazado urbano que ha evolucionado con el paso del tiempo, de forma general, en dirección noreste.

El estudio de la conformación del entramado urbano de la villa cuenta con una dificultad notable: la práctica ausencia de fuentes documentales municipales que afecta a la segunda mitad del siglo XVIII y a todo el siglo XIX. Desde mediados del XVIII se suceden importantes actuaciones urbanísticas como, por ejemplo, la consolidación de la Plaza del Coso como espacio de prestación de servicios públicos (cárcel, ayuntamiento, fuentes, mercado, festejos…), la alineación de la actual calle Mayor o la construcción, en el barrio de Santa Lucia, de la Real Fábrica de Paños. En el siglo XIX cabe destacar la incorporación al entramado urbano de los solares desamortizados a partir de 1835 a los conventos briocenses, la apertura de nuevas plazas como el actual Jardinillo o la expansión extramuros de la villa que culminaría ya bien entrado el siglo XX.

Para paliar, en parte, el comentado vacío de fuentes documentales municipales acudimos a documentos de naturaleza catastral como el Catastro del Marqués de la Ensenada de mediados del siglo XVIII, los Amillaramientos de 1863, el Registro Fiscal de Edificios y Solares de 1922 o la revisión catastral urbana de 1966. A partir de dichos documentos podríamos reconstruir, casi manzana a manzana, las diferentes calles, plazas, travesías, plazuelas y callejas de nuestra villa.

El Registro Fiscal de Edificios y Solares, con su índice alfabético de propietarios, se fechó el 6 de marzo de 1922 siendo alcalde de Brihuega Manuel Centenera. El Registro reseña los inmuebles urbanos pertenecientes a 538 propietarios. De ellos, 103 residían fuera de la villa en pueblos de la provincia como Atienza, Argecilla, Chillarón del Rey, Marchamalo, Muduex, Romanones, Solanillos etc.; en otras localidades de fuera de la provincia como Burgo de Osma, Coria, Linares, Motilla del Palancar, Talavera de la Reina, Pinto, Yelo, etc.; o en capitales como Ávila, Alicante, Barcelona, Cuenca, Guadalajara, Madrid, San Sebastián, Segovia, Toledo o Zaragoza e incluso en capitales extranjeras como Buenos Aires.

En este artículo trataremos dos aspectos del Registro: uno, el nombre dado a las calles de la villa y, dos, la ubicación de diferentes edificios pertenecientes a instituciones públicas, religiosas, industriales o agrarias briocenses.

El nombre dado a las vías urbanas de Brihuega en el Registro Fiscal de Edificios y Solares de 1922, por orden alfabético, es el siguiente: Antonio Hernández, Arbollón, Armas, Arzobispo Don Rodrigo, Atienza. Barrionuevo Alta, Barrionuevo Baja, Bernardas, Berral, Cadena, Canales, Cantarranas, Cantón, Carrahita, Ceniceros, Cenizo, Ciego, Costanilla de los Asenjos, Costanilla de San Juan, Cuerpo Santo, Cueva, Estrella, Extramuros, Fragua, Frailes, Fuentecilla, Higuera, Hisopo, Horno, Huertas Altas, Huertas Bajas, Jerónimas, Ledancas, Manzano, Molinillo, Moral, Oscura, Panaderos, Paseo de la Fábrica, Paseo de las Heras, Peral, Plaza (calle de la), Plaza de San Miguel, Plaza del Coso, Plaza de Juan Catalina, Plazuela de Herradores, Plazuela de la Guía, Plazuela de San Simón, Portales de Chapero, Portales del Césped, Pozabón Alta, Pozabón Baja, Prado de Santa María, Reja Dorada, Ricardo Martínez, Rincón, Rubio, San Felipe, San Francisco, San Juan Alta, San Juan Baja, San Miguel, Santa Lucía Alta, Santa Lucía Baja, Saúco, Sinoga, Solana, Tenerías Altas, Tenerías Bajas, Tinte, Travesía de la Cárcel, Umbría, Val y Viento.

A la vista de esta relación, observamos con respecto al nomenclátor de calles del Amillaramiento de 1863,  en las Ordenanzas Municipales de 1884 y en callejeros posteriores, incluido el actual, diferentes cambios. Por un lado, calles que simplemente han modificado su nombre: calle Antonio Hernández, actualmente calle Camilo José Cela y popularmente calle Ancha; calle Ricardo Martínez, actualmente calle Hermanos Durón; calle del Cuerpo Santo, actualmente calle de la Hermandad de Donantes de Sangre; calle del Cantón, actualmente calle de Eugenio Bartolomé; calle de la Plaza, actualmente calle Mayor. Por otro lado, ya no figuran calles que sí aparecían en callejeros anteriores, bien por constituir espacios urbanos que no poseían entradas principales a edificios, y por lo tanto accesorias para los diferentes catastros, o bien por alteración de espacios urbanos por cerramientos de calles y alineación de manzanas: calle Aceitería (en el entorno de San Felipe); calle de la Alojería (situada en las inmediaciones de la calle del Saúco y calle de la Estrella); calle del Barranco (en la zona del Molinillo y San Miguel); calle de Barrientos (lindante a mediodía con la popular Carretera); Travesía de la Botica (identificable en el entorno de la actual calle Arzobispo Don Rodrigo pues lindaba a saliente con la fábrica de aguardientes de Felipe Pareja situada en la parte alta de la calle Sinoga); callejón de la Costanilla de San Juan (sin entradas principales); callejón de los Lucios (actualmente llamado así pero en el Catastro de Urbana de 1966 conocido como Callejón de las Callejas); calle del Matadero (actual calle del Espliego); calle del Manzano (continuación de la calle del Saúco hacia la plaza del Coso, confundiéndose en ocasiones ambos nombres); plazuela del Merino (en el entorno del popular Jardinillo, calle  Monjas Bernardas y Plaza de Juan Catalina); Portales del Alabardero (calle Reja Dorada) o callejón del Tesorero (situada entre la calle del Horno y la calle del Rincón).

En cuanto a los edificios de carácter público, el Ayuntamiento era propietario de la Casa Consistorial (Plaza del Coso, 1); la Cárcel, que en el Amillaramiento de 1863 pertenecía a los propios de la villa (Plaza del Coso, 21); la Escuela (en la calle Oscura, lindante por la derecha con el Jardinillo y a la izquierda con el horno de pan cocer de Ana Caballero Torres); un solar en San Miguel; el convento de San Francisco (en la plazuela del mismo nombre números 4 y 5, destinado en 1863 a Hospital, Escuela Pública y Juzgado de Primera Instancia); el Cementerio en Santa María de la Peña; el Lavadero en la calle de Atienza; una habitación en la calle de la Plaza y el matadero o casa carnicería, ubicado en 1863 en la calle de la Guía, 8.

Las Religiosas Bernardas poseían su convento (calle Monjas Bernardas, 4) y un solar anejo. Asignadas al Culto Católico se registraban la siguientes propiedades: Iglesia de San Felipe y la Casa Curato (ambas en San Felipe, 8); iglesia de las Jerónimas y convento  anejo (calle Jerónimas, 4);  Iglesia de San Miguel (calle San Miguel, 19); Ermita de la Veracruz e Iglesia de Santa María (Prado de Santa María) e Iglesia de San Juan (calle San Juan Baja, 1). La Casa del Curato de San Juan (calle San Juan Baja, 7) ya no figura en 1922 entre las propiedades pertenecientes al Culto Católico.

La Administraciónde Propiedades del Estado poseía numerosísimas fincas urbanas (en teoría se convierte en el mayor propietario de Brihuega), repartidas por todo el casco urbano (especialmente en el Barrionuevo, Santa Lucia, Carrahita…) procedentes de las distintas desamortizaciones, embargos, testamentarías, etc. También de su propiedad, en concreto de la Jefatura de Obras Públicas, se registran dos casetas camineras situadas en Monte Redondo y en Santa Clara.

En cuanto a inmuebles urbanos de uso agrario o industrial podemos citar, a título de ejemplo, la casa propiedad de la Sociedad de Labradores (calle del Cantón, 14); los molinos aceiteros situados en la Real Fábrica de Paños y en la calle de Pozabón; los molinos harineros  situados en la Ribera de Fuencaliente y en el Huerto del Doctor; una fábrica de harinas en el antiguo Batán del Rey; una fábrica de sierras y un tejar en los Batanes; una fábrica de chocolate en el Molinillo y un molino para chocolate en la calle de las Armas, 3; las   casas-posadas, ubicadas en la calle del Tinte, 7, en el Paseo de las Eras, 6 y en la calle Sinoga, 33; un tostadero en la calle de la Guía, 1; una tenería en la calle Ricardo Martínez, 6 y varios hornos de pan, uno en la calle de los Frailes, 2, otro en la calle Oscura junto a las Escuelas Municipales,  otro en la calle del Rincón, 2 y otro en la calle Carrahita, 1.

Para finalizar este artículo citaremos algunos ejemplos de calles cuyo nombre pasa desapercibido en la actualidad o han desaparecido y sin embargo sí se reseña en los planos catastrales de 1966 y posteriores: callejón de las Callejas (actual callejón de los Lucios), calle de los Corrales Altos (entre las calles del Val y del Viento), calle del Horno (esquina a la calle Monjas Bernardas; una anterior calle del Horno se localizaba en las inmediaciones de la calle del Rincón) y calle Muladar (paralela a la calle Eugenio Bartolomé en 1966 y en la actualidad pequeño callejón perpendicular a la Costanilla de los Asenjos).

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