La Villa de Fuentes de la Alcarria y su Iglesia Parroquial

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Por  ISIDRO POLLÁN DE LA CASA y ÁNGEL PELÁEZ RUIZ

En la parte superior de una colina, a dos kilómetros de distancia de la carretera que une Torija y Brihuega, con una única salida a la llanura cercana, se encuentra Fuentes de la Alcarria, al borde de las empinadas laderas de un profundo valle, donde comienza su andadura el río Ungría aprovechando las abundantes aguas que, a modo de fuentes, brotan en los márgenes, origen del nombre de este enclave defensivo medieval, estrecho y largo, cuya calle principal discurre longitudinalmente por el terreno, que debió seren la Edad Media fortaleza aislada de difícil acceso, con su muralla de piedra y argamasa, de la que apenas se conservan restos en estado de ruina progresiva; varios, esparcidos por el pueblo, sirven de cimentación para casas construidas sobre ellos(1).

Algunos cubos y cortinas, así como las citadas cimentaciones en las que ahora se asientan edificios, mantienen indicios de un angosto camino de ronda. Queda en pie el arco que debió ser la puerta de entrada a la fortaleza, que contó con castillete propio, en torno al cual se organizaría la vida de los pobladores, del que sólo quedan vestigios, aunque sabemos de su existencia por diferentes cronistas.

Restos de muralla y camino de ronda

Restos de muralla y camino de ronda

Fuentes de la Alcarria fue propiedad del Rey de Castilla Alfonso X el Sabio quien decidió intercambiarla en el siglo XIII por otra población a su hermano D. Sancho, Arzobispo de Toledo, pasando el lugar así a ser posesión de la Iglesia. Más tarde, Don Gonzalo, también Arzobispo de Toledo, le dio a Fuentes privilegios de Villa y, al parecer, en 1298 le concedió su propio Fuero.

La primera anotación que figura en el Libro de Cuentas de la Iglesia, que se encuentra en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, corresponde a 1516, y es la siguiente (grafía actual):

«En la villa de Fuentes a veinte y siete dias del mes de Febrero del año de Nuestro Salvador de mil quinientos diez y seis el Señor Bachiller Diego Martínez de Bastuñana visitador de Ocaña (?), Hita, Guadalajara y Mondejar(?), con la autorización dada por el muy ilustre y excelentísimo Señor Don Fray Francisco Ximenez de Cisneros, Cardenal de España y Arzobispo de la Santa Iglesia de Toledo, Primado de las Españas, visitó la Iglesia Parroquial de la villa y el Santísimo Sacramento».

Restos del castillete

Restos del castillete

El visitador hace inventario de diferentes objetos de la iglesia, varias casullas, una capa pluvial y, refiriéndose a los de plata, indica que hay dos custodias y dos cálices.

Cuando en el año 1528 el Rey Carlos I ordenó hacer un censo de población entre los habitantes de Castilla, Fuentes de la Alcarria contaba ochenta y un pecheros, es decir, las personas que debían de pagar el impuesto del rey. La media en el reino por pechero en aquella ocasión era de 68,28 maravedíes.

Más tarde, el pueblo se vio afectado por el proceso de la llamada «Desamortización blanda», comenzado por Carlos I y continuado por Felipe II, que consistía en poner a la venta grandes territorios pertenecientes a las Ordenes Militares, Obispados y Órdenes Religiosas, previa compensación económica simbólica, y obtener cuantiosas rentas con las que hacer frente a las guerras en defensa de la Cristiandad. Fuentes de la Alcarria estaba dentro de los territorios que habían pasado a ser propiedad del monarca, de acuerdo con la Bula Papal de Gregorio XIII dada en Roma el 6 de abril de 1579 y fue vendido al licenciado García Barrionuevo de Peralta, marqués de Cusano, Caballero de Santiago, vecino y regidor de Madrid, por 3.346.000 maravedíes, quien también compró Valdesaz, Castilmimbre, Gajanejos y Pajares.

Por esta época, en la zona se produce un proceso de implantación de «señoríos». Los Barrionuevo se establecen en torno a Fuentes. Los de la Cerda en Pastrana, que había pertenecido a la Orden de Calatrava, adquiriendo otros lugares como Zorita, Sayatón, Escopete, La Pangía, y Albalate. Los territorios de la Encomienda de Mohernando, de la Orden de Santiago, los adquiere Don Francisco de Eraso, en 1564, conformando más tarde el Condado de Humanes sobre los lugares de Humanes, Cerezo y el mismo Mohernando. Archilla lo compra el abogado Juan Hurtado. Romancos el secretario real Don Juan Fernández Herrera. Y, Brihuega, termina volviendo a ser propiedad del Arzobispo de Toledo.

Cuando García Barrionuevo y Peralta, adquiere Fuentes, con una población de ciento sesenta y tres vecinos, nombra como regidores a Juan García Alaminos y Pedro Galve, y como procurador general a Miguel Sarmentero, y comienza a recibir entre alcabalas y martiniegas(2) de los vecinos más de 58.000 maravedíes.

Nave de la iglesia de San Agustín del s. XVI, de una sola nave, con coro en alto a los pies.

Nave de la iglesia de San Agustín del s. XVI, de una sola nave, con coro en alto a los pies.

Iglesia de San Agustín. Portada con remate de espadaña añadida en el siglo XVII.

Iglesia de San Agustín. Portada con remate de espadaña añadida en el siglo XVII.

Para utilizar el torreón castillete como residencia, emprendió reformas, abriendo postigos y ventanas, otorgando a la villa un poder en la vida cotidiana sobre los restantes territorios que formaron su señorío, tan asfixiante, a veces, que motivó en 1672 que la vecina Valdesaz adquiriera categoría de villazgo y en consecuencia su separación de Fuentes de la Alcarria, con el apoyo de Clara de Monroy y Menchaca, viuda de García Yañez de Barrionuevo y Montalvo, conocedora de las vejaciones que padecían los vecinos.

García Barrionuevo y Peralta edificó de nuevo la iglesia, dotándola con doce capellanías perpetuas para que celebrasen Misa todos los días, con la que estaba obsesionado. Fue célebre en Madrid la capilla que fundó en la primera década del siglo XVII, conocida con el nombre de Capilla del Alma, en la iglesia de San Ginés, por el gran número de ellas que hizo dar para las ánimas del Purgatorio, más de cuatrocientas mil según algunos cronistas.

Portada lateral de la iglesia

Portada lateral de la iglesia

La familia Barrionuevo fue propietaria de la villa hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX. En estos años de esplendor de Fuentes, la familia estaba formada por García Barrionuevo y Peralta, parece que nacido en Madrid en 1520, hijo de García Barnuevo y Barnuevo y Francisca Jiménez de Peralta, casado con María Vera y Molina, con la que tuvo tres descendientes: Francisco Barrionuevo y Peralta y Vera (nacido en Madrid, 30 de diciembre de 1556, que casaría con Ana Montalvo y Figueroa), Bernardino Barrionuevo y Peralta y Vera (que casaría con Dorotea Joaquina Polonia) y Jerónimo Barrionuevo y Peralta(3).

Coro de madera, en alto, a los pies

Coro de madera, en alto, a los pies

El 16 de enero de 1581 por deseo de Felipe II se hizo un nuevo censo, inventario o relación para conocer la situación de la villa, denominado Relaciones topográficas de Felipe II, bajo la responsabilidad del enviado del Rey D. Juan de Salas. Las personas llamadas a declarar fueron: Gaspar Martínez de Herrera, alcalde y corregidor, los señores Pérez y Juan, regidores, Juan Sotillo, procurador general, Gregorio de Galve, Juan Ramos y Miguel de Ortego, diputados del concejo.

Por sus respuestas podemos saber varias cosas, entre otras, que García Barrionuevo estaba haciendo reformas en el castillo. Fuentes de la Alcarria tenía jurisdicción sobre las aldeas que formaban su señorío y administraba la justicia, accediendo para apelaciones a la Chancillería de Valladolid.

Escudo nobiliario en una fachada de la calle Mayor, con la siguiente inscripción: NULLA SILVA OEADEM PRO/ FR/ T FRONF FLORE CERMINE.

Escudo nobiliario en una fachada de la calle Mayor, con la siguiente inscripción: NULLA SILVA OEADEM PRO/ FR/ T FRONF FLORE CERMINE.

Bosques de encinas y robles circundaban la población, de donde obtenían la leña, y en los que se criaban liebres, conejos, perdices, tasugos o tejones, garduñas y zorros, a los que daban caza. El río no proporcionaba pesca alguna, y la agricultura estaba basada en la producción de trigo, cáñamo, hortalizas, nabos, zanahorias, berzas, puerros, nueces, cerezas y ciruelas. El poco ganado que existía era lanar. Referente a la cuestión religiosa, la villa tenía, además de la iglesia parroquial, cuatro ermitas: Nuestra Señora del Rosario; San Felipe; San Fabián y San Sebastián; y San Juan Evangelista. La Patrona era Nuestra Señora de la Alcarria, aunque también se festejaba a Santa Maria Egipciaca por haber librado a los habitantes de la peste y a San Agustín a causa de una plaga de langosta.

Picota del siglo XVI

Picota del siglo XVI

Las casas presentaban una arquitectura muy simple, con estructura de madera, que traían de Trillo, cerramiento de barro sobre una base de piedra, enyesadas, y con cubierta de teja.

Años más tarde, otro censo nos vuelve a proporcionar datos sobre la población. Se trata del llamado «Censo de los Millones», acordado durante las cortes de 1588/1590, con la intención de recaudar ocho millones de ducados en un periodo de seis años. Se confeccionó en 1591 reinando Felipe II, y en Fuentes se contaron 155 pecheros y un clérigo. La cantidad media que debía de pagar cada pechero en la provincia llamada «Mesa Arzobispal de Toledo», al que pertenecía este territorio era de 6,23 ducados y cada clérigo 3,62 ducados.

La Picota, situada a la entrada del pueblo, se construyó en el siglo XVI para exponer los reos de la justicia(4).

Dos escrituras públicas, que a continuación transcribimos, con grafía actual, nos muestran cuestiones de pasado.

Primer documento, de fecha 13 de Junio de 1664, Festividad del Corpus:

«Sepan cuantos esta pública escritura de obligación vieran como nos, Martín Campo y Antón Sotillo (el Mozo), vecinos de esta villa de Fuentes, juntos y de mancomun y de cada uno por (ilegible) como denunciamos las leyes de la mancomunidad; como en dichas y cada una de ellas se contienen que no nos valgan. Otorgamos que nos obligamos de dar y pagar llanamente y sin pleito alguno seiscientos reales de vellón a Pedro Martín, vecino de la villa de Buitrago, a los plazos abajo declarados por cuanto el susodicho día de la fecha de esta escritura nos ha dado en testado en la plaza de esta villa un toro de muerte a nuestra satisfacción y contento y dos (ilegible) de regocijo. Se ha de pagar el valor de 600 reales: 400 el lunes siguiente a esta fecha y los 200 restantes para el día de Nuestra Señora de Septiembre de este presente año».

Segundo documento, de fecha Junio de 1695:

«Eugenio del Castillo, barbero de esta villa de Fuentes, ante Vuesas Mercedes parezco y digo que me obligo a servir de tal barbero de esta villa por dos años que comenzaran a correr desde San Juan de Junio de este presente año hasta otro tal del año que viene de noventa y siete, dándome el salario en cada año, cada vecino a fanega de trigo y los muchachos que entrasen en siete años a celemín y el (liegible) el salario de once a doce celemínes según me han dado a los once en los años pasados es porque me obligo a tener oficial para que sepa quitar la barba y cabello de asistente en mi casa. Y en los casos que se ofrezcan de cirugía sin haber parte me obligo a dar persona de satisfacción y habiendo parte se me ha de pagar y en todas las demás condiciones según escribido de Vuesas Mercedes en el tiempo de 15 años. Espero de Vuesas Mercedes que admitiran esta y lo tenga partido en esta villa. La respuesta espero de Vuesas Mercedes cuando sea su voluntad».

El día 11 de Diciembre de 1710, acabada la Batalla de Brihuega-Villaviciosa de la Guerra de Sucesión, el Rey Felipe V de Borbón quiso que el Te Deum que debía de cantarse por la victoria sobre los ejércitos austriaco, inglés y holandés lo fuese en la iglesia de Fuentes de la Alcarria y en la noche durmió en una casa del pueblo perteneciente al Convento de San Clemente de Alcalá.

En el Censo de Población de 1717, ordenado por el Conde de Campoflorido en 1712, Fuentes contaba solamente con unas cuarenta o cincuenta personas. Quizá la batalla mermó considerablemente la población.

El Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, el más completo de los que se han realizado en España, indica información muy interesante sobre la situación de Fuentes de la Alcarria: existían veintiséis casas habitables, más siete derruidas, construidas con adobe, piedra y tapial; el castillo ya se encuentra en mal estado; un edificio de Ayuntamiento; una carnicería; una cárcel utilizada como almacén de grano; un horno de pan; un molino de harina; y una taberna donde se podía encontrar pescado y aceite, regida por el tabernero Melchor García.

Bóveda de crucería del siglo XVI de la Iglesia de San Agustín

Bóveda de crucería del siglo XVI de la Iglesia de San Agustín

Además había treinta y siete colmenas, cinco mulas de labor, cinco burros, once burras, cincuenta vacas, doscientas cuarenta y una ovejas, doscientas veintidós cabras y ciento treinta y sieteviñas, que proporcionaban vino a la zona. La producción principal era trigo, cebada, centeno, avena, y cáñamo.

Las ermitas se habían convertido en dos: la de la Soledad y la de San Felipe.

En cuanto al número de habitantes es de sesenta y cuatro, repartidos en veintiocho familias, de los cuales dieciséis son labradores, nueve son jornaleros y tres viudas, más un clérigo de nombre Agustín Morán, cuyas edades eran: menos de 18 años, quince personas; entre 18 y 60 años, veintisiete varones y dieciséis mujeres, casadas y solteras; tres viudas; y dos varones con más de 60 años de edad.

El Sacristán llamado Ignacio Martínez trabajaba a la vez de escribano. Cuatro pastores y un sirviente formaban parte del conjunto.

En el censo efectuado el 30 de marzo de 1787 se contaron treinta vecinos.

Fachada del ayuntamiento del siglo XVIII

Fachada del ayuntamiento del siglo XVIII

En la Guerra de la Independencia, en 1810-1811, el guerrillero español Juan Martín «El Empecinado», batió en las «alcantarillas» o puentes de Fuentes a las tropas francesas de Napoleón mandadas por el general Hugo, padre del escritor Víctor Hugo. Más tarde, el 24 de enero de 1825, Juan Martín, en el bando de los liberales, fue derrotado en el camino de Valdesaz por el General Jorge Bessieres, defensor del absolutismo de Fernando VII.

En el año 1910 Fuentes de la Alcarria tenía trescientos setenta y seis habitantes de los cuales doscientos cuatro eran varones y ciento setenta y dos mujeres con una producción en esta época de trigo, cebada, avena, vino y legumbres.

La iglesia parroquial está bajo la advocación de San Agustín. Es del primer tercio del siglo XVI, con muros de mampostería con cadena y espadaña de ladrillo a los pies, de dos huecos y un tercero más pequeño, añadida en el siglo XVII.

En la fachada de los pies, justo antes de llegar a la espadaña, un hueco en la piedra atestigua donde estuvo el reloj Canseco.

Maquinaria del reloj

Maquinaria del reloj

Antonio Canseco y Escudero(5), prestigioso relojero que tuvo sus talleres en Madrid, en 1892 con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América, edita un folleto con el programa de los festejos, dando al mismo tiempo una relación de modelos y precios de sus relojes, y el inventario de los vendidos hasta la fecha. En esa relación figura uno para Fuentes de la Alcarria el 4 de marzo de 1884, y por el que cobró 2.225 pesetas.

La maquinaria del reloj se encuentra desmontada en las dependencias de la iglesia en estado de abandono.

Pila bautismal del siglo XVI

Pila bautismal del siglo XVI

El templo tiene dos puertas, una en la fachada principal, actualmente tapiada, y otra en el lado de la Epístola, con un pórtico añadido, de medio punto. El interior es de una nave dividida en tres tramos, con pilares dóricos toscanos y cubierta por bóveda de crucería del siglo XVI. Arco triunfal apuntado. Sacristía cubierta por bovedillas. Coro de madera y en alto a los pies, muy restaurado con solado en el suelo.

Muy pocos elementos artísticos podemos encontrar en el interior:

– Pila bautismal de gallones del siglo XVI.

Cáliz de plata en su color del siglo XVIII

Cáliz de plata en su color del siglo XVIII

– Cáliz de plata en su color. Estructuralmente se compone de un basamento circular bastante plano y amplio, dividido en dos zonas, unidas mediante suave curva, enlazando con el fuste con una ondulación cónica pronunciada y estilizada. El astil es moldurado, con nudo en forma de pera invertida y toro superior. La subcopa se une a la copa por medio de una simple y fina moldura. Se encuentra desprovisto de ornamentación. Marcas frustras en el borde exterior del pie, pudiendo ser una un castillo y las otras dos parecen idénticas, ambas con la cifra 47. Parece obra castellana de 1747.

Pequeña arqueta de plata en su color

Pequeña arqueta de plata en su color

– Pequeño cofre de plata en su color, de planta rectangular, con cuerpo plano y una moldura en la arista inferior con forma almohadillada. Cuatro patas en cada esquina, sobre las que se apoya. Tapa semicilindrica. Todo decorado con elementos vegetales encuadrados en tres partes o vanos, separados por ligeras molduras tanto en el cuerpo como en la tapa. El interior está forrado de terciopelo. Parece obra de mediados del siglo XX.

– Altar hornacina del siglo XVII albergando escultura del XX de la Inmaculada.

– Imágenes del siglo XX en la Capilla Mayor y en los muros de Epístola y Evangelio(6).

Altar hornacina del siglo XVII

Altar hornacina del siglo XVII

Algunos vestigios de casas populares y restos palaciegos podemos encontrar en las calles de Fuentes, entre otros la fachada del antiguo Ayuntamiento, en ruinas, con arco de medio punto con dovelas del siglo XVIII.

En la fachada de una de las casas de la calle Mayor, hay un escudo con la siguiente inscripción: “NULLA SILVA OEADEM PRO/FR/ T FRONF FLORE CERMINE”.

A las afueras de lo que era el recinto amurallado está la Ermita de la Soledad, con muros de mampostería con cadena de silla, y el interior de una única nave.

FUENTES Y BIBLIOGRAFIA:

  • Instituto Nacional de Estadística. Archivo Diocesano. Archivo Provincial.
  • Relaciones topográficas de Felipe II.
  • Maria del Carmen GRACIA ABAD, El Señoría de Fuentes de la Alcarria. Asociación Socio-Cultural El Arco, 1994.
  • José María de AZCARATE RISTORI y otros, Inventario artístico de Guadalajara y su provincia. Ministerio de Cultura, Dirección General de Bellas Artes y Archivos, Centro Nacional de Información Artística, Arqueológica y Etnológica, 1983
  • Antonio PAREJA SERRADA, Brihuega y su partido. Taller Tip. de la Casa de Expósitos, 1916.
  • Antonio HERRERA CASADO, Guía de campo de los castillos de Guadalajara. Guadalajara, AACHE Ediciones de Guadalajara, 2000.
  • Antonio HERRERA CASADO, Castillos y fortalezas de Castilla-La Mancha. Guadalajara, AACHE Ediciones de Guadalajara, 2002

NOTAS

(1)Se encuentra bajo la protección de la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Pilar dórico-toscano

Pilar dórico-toscano

(2) Al Alcabalas y martiniegas eran los impuestos más importantes en el Antiguo Régimen de la Corona de Castilla. El diezmo lo percibía la Iglesia. La alcabala se utilizaba en las transacciones comerciales y la martiniega debía de ser pagada el día de San Martín.

(3) Ramón de Mesonero Romanos, Manual histórico-topográfico, administrativo y artístico de Madrid, Madrid, 1844, dice:

«DON GARCIA BARRIONUEVO Y PERALTA (Licenciado) de la ilustre y antigua familia de su apellido en Madrid, fue célebre por sus virtudes y sabiduría, y más que todo por su liberalidad, llegando a fundar en su casa un préstamo gratuito hasta la cantidad de doscientos mil ducados, repartiendo además ocho mil anuales en limosnas, mando decir 400.000 misas, fundando muchas capellanías en la iglesia de san Ginés y otras. Murió el 9 de febrero de 1613 en su casa (hoy del marques de Cusano) plazuela de santa Catalina de los Donados, y fue sepultado en la parroquia de san Ginés en su capilla propia, donde aún permanece su entierro».

Antonio Rodríguez de León Pinelo escribió a finales del siglo XVII los Anales o Historia de Madrid, hasta el año de 1658, de cuyos manuscritos se conservan diferentes copias en la Biblioteca Nacional de España (Madrid). Algunos de estos manuscritos los editó y publicó por primera vez Ricardo Martorell Téllez-Girón en 1931: Ricardo Martorell Téllez-Girón, Anales de Madrid de León Pinero, Reinado de Felipe III. Años 1598 a 1621.Madrid, 1931, basándose en el manuscrito número 1.255 de la Biblioteca Nacional, donde se recogen noticias de este personaje:

«El noble y virtuoso caballero García Barrionuevo de Peralta, del Hábito de santiago, Señor de la Villa de Fuentes y Valdesar, natural de Madrid, cargado de años y de buenas obras, a los noventa y cuatro de su edad, un viernes a nueve de febrero, habiendo comulgado, como tenía de costumbre, murió en el Señor con universal sentimiento de toda la corte. Quince años después se abrió su ataúd, y fue hallado su cuerpo entero sin corrupción. Escribe su vida Jerónimo de la Quintana, y su descendencia, que es de los marqueses de Cusano. Fue sepultado en San Ginés, en la capilla que llaman del Alma, por las muchas Misas que en ella hizo decir por las Ánimas del Purgatorio. Este devoto caballero tiene epitafio su tumba puesto por su hijo, D. Jerónimo de Barrionuevo de Peralta».

Puerta de la sacristía

Puerta de la sacristía

(4) La picota es una columna de piedra, sobre las que se exponía los reos y las cabezas o cuerpos de los ajusticiados por la autoridad civil, autorizada desde el siglo XIII, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.

(5) Nada se sabe de cómo y donde se formó en el oficio de relojero, pero con veinte años se le sitúa en Madrid y ya para entonces había construido un reloj sin pesas y patentado con el nombre de «Sistema Canseco». Sus relojes pronto alcanzaron fama y sus relojerías situadas en la calle Mayor números 55, 57, 59, Plaza del Ángel 10 o Mesón de Paredes 21, fueron de gran reputación. Palacio de Oriente, Catedral de Madrid, Hospital Gómez Ulla, entre otros, son edificios que cuentan con uno de sus relojes.

(6) Por encargo del Ministerio de Instrucción Publica a comienzos del siglo XX Juan Catalina García López realizó un Catálogo del Patrimonio Artístico de Guadalajara. Por él podemos saber que la iglesia tuvo un importante retablo del siglo XVI, hoy desaparecido, con pinturas de Fernando del Rincón y Figueroa y esculturas de Cristóbal de Ayllón.

También sabemos que en las hornacinas que hay en el muro del lado del Evangelio estaban ocupadas por estatuas orantes en madera policromada de la familia Barrionuevo: García de Barrionuevo de Peralta Caballero con el hábito de Santiago, muerto el 9 de Febrero de 1613 y su mujer, María de Vera, fallecida el 9 de agosto de 1598. Los hijos, el primogénito Francisco de Barrionuevo, que parece murió joven en esta villa el 14 de agosto de 1599; Bernardino Barrionuevo, muerto el 22 de Abril de 1611; y por último Jerónimo de Barrionuevo, cuya muerte no se expresaba.

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