Patrimonio Desaparecido en Brihuega

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Por José Luis García de Paz, In Memorian.

Este texto es la adaptación de una conferencia-presentación, para todo tipo de público, realizada en Brihuega el 11 de agosto de 2012, dentro de X Jornadas de Estudios Briocenses.

Dado el tamaño de este texto, no mencionaré el patrimonio perdido en Guadalajara y en la Alcarria, que sí formó parte de la conferencia de agosto de 2012. No pretendo dar a conocer a los briocenses su patrimonio, desaparecido o en peligro, pues estos bien conocen su localidad, solo llamar su atención sobre lo perdido y lo conservado.

En los pasados trescientos años, Brihuega fue bombardeada y asaltada por las tropas borbónicas en 1710, durante la Guerra de Sucesión, sufriendo las destrucciones e incendios a que obligó la fuerte defensa inglesa. Fue puesto militar permanente del ejército josefino (VI-1810 a VII-1812) en la Guerra de la Independencia, amén de sufrir diversas incursiones de saqueo francesas durante esa contienda, y fue bombardeada, tomada y perdida en 1937 durante la “batalla de Brihuega” de la ultima Guerra Civil. Pero también ha perdido mucho de su patrimonio en los periodos de paz, más que en los de guerra.

Ya escribió Juan Antonio Gaya Nuño en 1961, referido a toda España, que “lo destruido mediante las indicadas guerras ha sido mucho menos cuantioso que lo perdido en siglo y medio de paz, a conciencia de que se estaba realizando un atentado”. En aras de la modernización o el beneficio económico, hemos destruido nuestro patrimonio de cara a la opinión pública.

Brihuega, jardín del Tajuña

El municipio de Brihuega está formado por esta localidad y las pedanías y E.L.M. de Olmeda del Extremo, Balconete, Castilmimbre, Fuentes de la Alcarria, Hontanares, Malacuera, Valdesaz, Pajares, Romancos, Tomellosa, Archilla, Villaviciosa de Tajuña y Yela.

En la villa de Brihuega resalta, nada más aproximarse a ella, su castillo y murallas, de propiedad municipal y en proceso de rehabilitación y/o conservación permanente, dado su tamaño. Son monumentos de la localidad las puertas de La Cadena o de Valdeatienza (reconstruida) y de Cozagón, el castillo y la iglesia de Santa María con la patrona La Virgen de la Peña (imagen realizada en 1940, per dida la anterior), San Felipe, la plaza de El Coso, las cuevas árabes, San Miguel, San Simón, la fábrica de Paños (que hubiera sido un hotel de lujo, parado por la crisis) y sus jardines, sus calles y rincones tradicionales. Fuera del conjunto del castillo e iglesia, los dos ejes monumentales de la villa son su calle mayor y la calle que va de la puerta de la Cadena a la plaza del Coso.

El castillo guarda la impronta del arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada (s. XIII). El estudio del castillo de Brihuega por Abril Urmente, García Hermida y Vela Cossío (2012) destaca que el castillo conserva su capilla y muchos elementos góticos de cuando se transformó en residencia del arzobispo de Toledo. Han hecho notar la calidad de las pinturas en el revestimiento interior y del zócalo de la capilla del castillo.Aunque fuera muy dañado por el asalto de 1710, fue destruido al ser incendiado por un sargento español de las tropas del guerrillero Vicente Sardina (natural de Sigüenza) tras abandonar la villa los franceses en 1812, en los movimientos de tropas durante a campaña que llevó a la batalla de Los Arapiles y la toma por los “empecinados” de Guadalajara y su entrada en Madrid. Brihuega había sido fortificada por el general Hugo, y se pretendía destruir las fortificaciones para evitar un uso futuro por el enemigo. En su interior alberga el cementerio de la villa desde mediados del XIX. De esos tiempos queda el Arco de la Guía, puerta mandada abrir por el general Hugo. Desde 2008 están pendientes diversas obras de rehabilitación.La Guerra Civil de 1936-39 y la “batalla de Guadalajara” supusieron la destrucción de gran parte del patrimonio de Brihuega: tallas, retablos, cuadros, órganos, campanas, los archivos municipal y parroquial y las imágenes de la Virgen de la Zarza (del siglo X, en la desaparecida iglesia de San Juan), la Virgen de la Peña y la Virgen de la Esperanza.Retablo San Miguel El Niño de la Virgen de la Peña se ocultó en 1936, se sacó cuando la conquista italiana en 1937 y se destruyó con la reconquista republicana. El actual Niño es moderno, y en 1987 fue restaurada la imagen completa de la Patrona. También se destruyeron retablos, como el de de San Miguel (de mediados del XVI) o el sepulcro de un sacerdote, también en San Miguel, hecho en alabastro a finales del XV.

Modernamente, la plaza de toros “la Muralla” se hizo en 1965 con piedras de la muralla. En cuanto a la Real Fábrica de Paños, está ya olvidada desde marzo de 2010 su reconstrucción dentro de un hotel de lujo sobre el edificio protegido. Aunque la fábrica es un edificio del siglo XVIII, siendo el edificio circular obra del arquitecto Ventura Padierne (1752), los Jardines se construyeron a mediados del siglo XIX.La torre de San Felipe es el último resto de la puerta de San Felipe, derribada a inicios del siglo XX y que estaba al inicio de la calle Mayor. La iglesia de San Felipe se encuadra en el estilo de finales del románico y proto-gótico, sufrió un incendio en 1904.

Las cinco iglesias medievales de Brihuega eran San Juan, San Felipe, San Miguel, Santa María de la Peña y San Pedro. Además había una sinagoga y varias capillas y ermitas. Por su antigüedad y características propias destaca el templo mudéjar de San Simón, levantado sobre la antigua mezquita, en ladrillo, datado en los siglos XIII-XIV. Usado y repartido su interior como viviendas, se encuentra en muy mal estado, con humedades y grietas. La iglesia de San Miguel está al borde de la carretera, es de una época aproximada a la de San Felipe, tiene una puerta románica y ábside mudéjar. Su interior está destruido y se hallaba destechada. Se ha rehabilitado para actos culturales.

San Juan

En la Edad Moderna, lo primero que se veía al llegar a Brihuega eran las torres de las iglesias de San Juan y de Santa María de la Peña. La desaparecida iglesia románica de San Juan estaba en el barrio nuevo en la parte más alta de la villa. Fue levantada en el siglo XII y muy modificada en el XVIII. Arruinada, lo poco que quedaba del templo y su torre fueron derruidos en 1965. En 1984 quedaba algún muro de mampostería medieval, ahora solo queda la cimentación del ábside en un solar, que por fin ha pasado a ser propiedad del municipio.La desaparecida iglesia románica de San Pedro (siglo XIII) estaba en la falda oriental del castillo, o sea “extramuros”, y fue una de las cinco iglesias levantadas en la Edad Media por los arzobispos toledanos. Aparece como abandonada en el siglo XVI y ya como ermita en el XVIII. En la actualidad apenas se puede apreciar el basamento de la columna sustentadora del arco que daba paso desde la única nave al ábside y los bajos de la mampostería del lateral norte. El profesor Abascal Palazón levantó un croquis en 1977.

Un convento franciscano desaparecido en Brihuega es el de San José, fundado hacia 1619 en el prado de Santa María, anejo a la muralla. Tras la Desamortización, se perdió su biblioteca y en su edificio se instaló en 1835 el hospital de la villa que, anteriormente, había estado en la plaza de San Simón. El hospital funcionó un siglo, atendiéndose allí muchos heridos en 1937. Se incendió en 1947, se hicieron varias reparaciones y quedó el edificio desocupado hasta que hará unos diez años se instalo allí una Escuela-Taller y ahora es un centro cultural de la villa con un interesante museo de miniaturas “Profesor Max”.

Convento

El convento de monjas jerónimas de San Ildefonso (1596) quedó casi en ruinas en 1937. En el se acogieron a las monjas del convento de los Remedios de Guadalajara (que desapareció). Arruinado definitivamente, las monjas lo abandonan en 1971. Pasó a propiedad privada y   ha sido restaurado como hostelería cuya inauguración estaba prevista en 2013. http://www.capilladebrihuega.com/. La restauración ha recibido el Premio “Europa Nostra” (2012).con Mención Especial en la Categoría de Conservación: “por la restauración, en una primera fase, de una antigua capilla en ruinas, del siglo XVI, y su conversión, en una segunda fase, en sala de eventos culturales mediante la inserción de una original solución estructural, que combina el acero y el hormigón con la piedra antigua del edificio existente”. El arquitecto restaurador es Adam L. Bresnick http://www.adambresnick.com/

El convento de Santa Ana de monjas recoletas de San Bernardo fue fundado en 1615 y es el único convento que en la actualidad permanece en Brihuega. El primitivo edificio fue arrasado por una tormenta el 5 y 6 de abril de 1877 (apareció en La Ilustración Española y Americana) y fue reconstruido, pero acabó nuevamente arruinado en 1937. Las reparaciones no evitaron que se declarara en ruina el edificio en 1966 y fuera derribado en 1969. Hoy hay un nuevo convento en el exterior de la villa http://www.cisterbrihuega.org

Finalmente, hay un patrimonio cultural menos conocido. Diego Gutiérrez de Salinas (ca 27-IX-1572, 18-VII-1610) fue un humanista briocense olvidado y dado a conocer en Brihuega por el profesor José J. Labrador Herráiz. Escribió un tratado agrónomo en castellano “Discurso del Pan y el Vino del Niño Jesús”, libro que tuvo enorme aceptación durante años al poder ser entendido por todos, y por su utilidad práctica para viñedos y trigales al ser fruto de 20 años de experiencia. Salinas había hecho amplias lecturas y experimentos antes de su tratado de agricultura, con el que pretendía reformar la práctica agrícola en España.

Enfrentado al enorme problema de pobreza en el siglo XVI, expuso la moderna idea de alcanzar mayor productividad con menos trabajo, mayor eficiencia y rendimiento, cuyo objetivo último era el de proveer más pan y más vino como medio para combatir la pobreza y el hambre. Mencionaremos dos de las frases del libro: “En Guadalajara y Hita y en Alcarria y Santorcaz, una tierra muy bendita, paz y vino dan a saz” y “Es mejor arar con bueyes que con mulas”. El texto completo puede leerse en www.cervantesvirtual.com .En ese patrimonio briocense menos conocido se encuentra la recuperación de nuestra música.

Jardín fabricaAfortunadamente, en la última década ha salido a la luz, mediante diversas grabaciones discográficas, la música de Sebastián Durón (Brihuega, 1660-Camboles-Bains, 1716), autor de obras polifónicas, cantatas y óperas. La Misa de Durón, representa un hallazgo de la investigación musicológica debido a la labor de Aurelio Sagaseta en la Catedral de Pamplona, que nos permite conocer y valorar al maestro briocense.

Patrimonio en Pedanías y EATIM del municipio

Mencionaremos aquellas que han visto alterado notoriamente su patrimonio

.Romancos (EATIM) www.romancos.es

Se perdió todo el arte mueble del interior de la iglesia parroquial de La Asunción en 1936-39. Hay restos del “Molino de Abajo”, del siglo XVIII. Han sido rehabilitadas muchas fuentes antiguas del término y se ha proyectado la rehabilitación del edificio del antiguo ayuntamiento.

Villaviciosa de Tajuña

Hubo un convento de monjes jerónimos bajo la advocación de San Blas, desaparecido en 1835 con la Desamortización. Una gran puerta de estilo manierista, una torre a medio derruir, ahora reconstruida, y restos de sus muros, son lo único que queda del gran monasterio de San Blas de Villaviciosa. Está incluido en la Lista Roja de www.hispanianostra.es

Archilla

Los cuatro Evangelistas pintados que hubo en la iglesia de Archilla se “perdieron” tras la Guerra Civil cuando se las llevo para ser restauradas el maestro de obras que restauró la iglesia. Ricardo SánchezPardo ha donado para la cúpula del templo parroquial de la localidad una reproducción al óleo de los Cuatro Evangelistas. Fueron bendecidas el 2 de agosto de 2008 y se hallan en las enjutas de la bóveda central. El Retablo Mayor (1550) fue quemado en 1936.

Fuentes de la Alcarria

Quedan algunas ruinas de la muralla y la puerta fortificada de entrada, icono de la localidad.

Cívica

Se encuentran los restos de ermita (Santa Catalina) y fuente del XVIII, y de una fábrica de papel. Son famosas sus cuevas y galerías en piedra junto a cascadas de agua. Las balaustradas y conexiones entre cuevas fueron obra del sacerdote D. Aurelio, en los  años 60 del siglo XX. Es una propiedad particular semiabandonada.

Yela

Su notable iglesia románica fue destruida en la Guerra Civil y fue muy restaurada a continuación. Destacaremos la fuente de la plaza.

Valdesaz

La iglesia parroquial es de la segunda mitad del s. XVI y está dedicada a la Inmaculada Concepción. Su retablo mayor dedicado a San Macario, es de puro estilo churrigueresco (finales del siglo XVII). Sufrió un incendio el 22-X-1978. Se restauró en 1981, en lo posible, aunque no ha podido volver a su tamaño original. La iglesia, afortunadamente, se encuentra en buen estado y abierta al culto tras su restauración.

Nota: Agradezco a la Asociación Gentes de Brihuega y al Ayuntamiento de Brihuega por haberme permitido participar en las X Jornadas de Estudios Briocenses, así como al Servicio de Bibliotecas de la Universidad Autónoma de Madrid.


García de Paz, sabiduría, talento y amistad

Angel de Juan-García
Director de www.henaresaldia.com

Hay días cuando uno se levanta, se incorpora al trabajo y enciende el ordenador y se encuentra con noticias que nunca quisiera haber leído, que tenía que frotarse varias veces los ojos para despertase de un mal sueño; pero no, no era un sueño y que ese día no debería de haber encedido el ordenador.

Un día de finales de octubre, era por la mañana, a poco de empezar a leer las noticas sobre Guadalajara en las redes sociales, me enteré del repentino fallecimiento de José Luis García de Paz, Pepe, para muchos amigos suyos.

En esos momentos me embargó la emoción y la tristeza; una lagrima se escapó del lagrimal de mis ojos y noté que ya me faltaba algo. Intenté confirmar la noticia haciendo varias llamadas y todas me lo corroboraron, hasta su amigo Antonio Herrera Casado. A partir de ese momento todo fue un intentar tener respuestas a muchos interrogantes, ¿cuándo?, cómo?, ¿dónde?, ¿por qué?. A lo largo de la jornada las preguntas iban teniendo sus respuestas.

Garcia de Paz se nos fue de sorpresa, porque nadie pensábamos que tuviera alguna dolencia y apenas le dio tiempo a disfrutar de un año sabático que había pedido para dedicarse a lo que más le gustaba, investigar en la historia.

Hacia unas semanas que Adelardo Ortega me había encarecido que me dedicara a dar forma en el diseño y maquetación de esta revista de Gentes de Brihuega y acepté el reto, unos días después recibí de García de Paz su último email, me mandaba la colaboración que en estas mismas páginas se publica sobre el patrimonio desparecido de Brihuega. Aún conservo ese email, no lo quiero borrar, está todo lleno de maravillosas palabras hacia mi persona, cosa que le agradecí rápidamente contestándole con aquello de : “Pepe, te has pasado”. No me contestó, quizás, él nunca dejaba de hacerlo, lo pensaría hacer mas tarde. Ése fue el último contacto que con él, nunca lo olvidaré.

García de Paz era un enamorado de la provincia, y dos sus pueblos formaban parte de su pasión: Tendilla y Brihuega. En Tendilla reposan hoy sus restos, allí tenía su casa, escribió muchos libros y siempre supo cantar a un pueblo que le acogió con los brazos abiertos. Descendía de Brihuega y siempre que, desde el ayuntamiento o desde Gentes de Brihuega, se  le pedía un texto, una charla, una colaboración, allí estaba él, porque nunca dijo no a nada ni a nadie.Pepe se nos fue, nos ha dejado físicamente, pero sus amigos aún le tenemos fresco en el recuerdo y creo que nunca le olvidaremos, porque Pepe es persona para no ser olvidada.

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